lunes, 12 de enero de 2015

«El terrorismo no tiene ninguna religión y debemos estar unidos para enfrentarlo»

GRANADA,11/01/2015, ideal.es, Manuel Pedreira


Lashen El Himer, delante de la entrada al centro de la comunidad musulmana de Granada. / Alfredo Aguilar

El presidente de la comunidad musulmana de Granada lanza una llamada al diálogo y no cree que se desate una ola de islamofobia tras el atentado de París

«Lo ocurrido en Francia no tiene nada que ver con la religión ni con la cultura. Es un crimen». Lahsen El Himer habla quedo, masticando las palabras, pero es de verbo largo y pensamiento rápido. Está convencido de que el islam, la religión que profesa y a la que dedica buena parte de su vida, es una víctima más del horror desencadenado la mañana del miércoles cuando dos terroristas atacaron el semanario parisino 'Charlie Hebdo'.

Lahsen preside desde hace un lustro la comunidad musulmana de Granada y es también el máximo dirigente de la Unión de Comunidades Islámicas de Andalucía (Ucidan), además de imán de la mezquita de Omar. Llego a Granada hace catorce años para estudiar Trabajo Social y se afincó en la ciudad, con su mujer y sus cuatro hijos, la mayoría nacidos en Granada. «Nunca hemos tenido problemas después de un atentado. Ni tras el 11-S ni después de los atentados de Madrid o Londres, así que no creo que ahora pase nada», indica confiado.

Lahsen dirige el centro musulmán de Granada, ubicado en un amplio local situado a la espalda del sanatorio de la Salud, sede también de la citada mezquita de Omar, una de las más antiguas de España. Este recinto abrió sus puertas en 1989 y es uno de los focos más antiguos de la religión musulmana en la provincia, que ahora cuenta con media docena larga de mezquitas diseminadas por la capital y el Área Metropolitana.

No existe un censo riguroso que controle el número exacto de practicantes de la religión musulmana pero Lahsen aporta algunas cifras recogidas por Ucidan. Según ese 'censo', en la provincia de Granada hay 27.000 musulmanes, 15.000 de ellos de diferentes nacionalidades y 12.000 españoles.

El número no deja de crecer desde hace una década, según Lahsen por una suerte de emigración interior que ha llevado a muchos musulmanes que vivían antes en otras zonas de España a desplazarse hasta Granada, por su indudable ascendencia histórica y por su cercanía a Marruecos, nacionalidad mayoritaria entre los musulmanes 'granadinos'.

En la Europa hoy conmocionada por los sucesos de París viven alrededor de 30 millones de musulmanes, asegura Lahsen, que aprovecha para reclamar una política uniforme en todos los estados. «Somos un grupo de ciudadanos con los mismos derechos que todos y que podemos aportar muchas cosas a Europa», afirma.

El presidente de la comunidad islámica granadina se remueve en la silla de su pequeño despacho cada vez que un atentado altera el frágil equilibrio entre Occidente y el islam. La islamofobia siempre sobrevuela estos escenarios de catástrofe y con frecuencia pagan justos por pecadores. «Cada vez que ocurre algo así debemos hablar con la gente y hacer llegar nuestro mensaje, algo que no es fácil porque no contamos con un medio de comunicación», remarca. En casa lo habla con sus hijos y fuera de ella, con musulmanes que llevan en Granada tres o cuatro generaciones.

«Condenamos esta acción terrorista porque es un crimen no solo contra Francia sino contra toda la sociedad internacional», insiste Lahsen, autor de un comunicado de Ucidan sobre lo sucedido en el que se hace un llamamiento a todos los imanes de las comunidades islámicas de Andalucía a condenar estos «criminales actos» en la jutba (sermón) de este viernes. «El terrorismo no tiene ninguna religión y debemos estar unidos para enfrentarlo», concluye.

La mezquita de Omar fue la primera en abrir sus puertas y ahora es una más de la media docena de lugar de culto musulmán repartidos por Granada. La mezquita mayor, ubicada junto al mirador de San Nicolás en el corazón del Albaicín, es la más importante pero no la única. Junto a estas dos, otras situadas en el barrio de la Paz o el Zaidín se unen a las abiertas en Armilla o Atarfe (mezquita de la Vega) por citar solo las más conocidas.

Más allá de los lugares de culto, una de las reivindicaciones del presidente de la comunidad musulmana de Granada es contar con un centro cultural de gran tamaño que haga más visibles a los practicantes del islam ante la ciudad. «Ahora cada comunidad está vinculada a una mezquita pero me gustaría que en ese gran espacio pudieran mezclarse todas y normalizar nuestra relación con Granada», apunta.

Vinculación universitaria

Mientras ese gran centro llega, Lahsen recuerda que desde el suyo se han organizado jornadas en la facultad de Sociología o Farmacia, precisamente tras los atentados del 11-M, y que la vinculación de muchos de los musulmanes granadinos a la UGR como estudiantes es una garantía de que por la vía de la educación se pueden superar todos los obstáculos.

«Europa necesitó dos guerras y 17 millones de muertos para alcanzar la paz, la democracia y la libertad, y ahora los políticos europeos deben trabajar juntos y tomarse las cosas muy en serio para prevenir choques. Lo de Francia no es casualidad. Los terroristas eran franceses y lo tenían todo muy planificado», analiza. «Hay que trabajar para el diálogo y la comunicación y no crear un ambiente de conflicto. No queda otro camino», sentencia.

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