domingo, 5 de octubre de 2014

El Aid El Kebir, una celebración musulmana que en Melilla es intercultural

Melilla,05710/2014,EFE.

 
El Aid El Kebir o Eid al Adha está considerada como la pascua grande de los musulmanes, una fiesta que en Melilla celebra casi la mitad de la población pero que repercute por completo en una ciudad que presume de interculturalidad entre las distintas creencias que conviven en ella.

Desde primeras horas de la mañana, los rezos lanzados desde las mezquitas inundan el ambiente de un domingo festivo que se trasladará también a la jornada de mañana lunes, un sonido habitual en una ciudad que cuenta con más de una decena de lugares de culto musulmanes, pero que hoy suena diferente.

Y es que Melilla fue la primera autonomía española en incluir una celebración musulmana como festiva en su calendario laboral, un paso que siguió también Ceuta.

El rezo colectivo celebrado en la explanada situada junto al cuartel de la Legión sirve, un año más, como pistoletazo de salida a una fiesta que, en muchos hogares, se prolongará durante varios días.

Tras el rezo, en el que se ha dado gracias a Alá por su misericordia, las familias se han dirigido a sus casas o a las de sus familiares, donde aguarda el cordero que va a ser sacrificado, rememorando el pasaje escrito en la Biblia y en el Corán en el que Abraham sacrificó un animal para agradecer a Dios que le perdonara la vida de su hijo.

Se trata de una festividad de júbilo y de alegría, en la que los fieles musulmanes tiene la obligación de ayudar a los más necesitados.


Y es que, tal y como marca la tradición, el cordero se debe dividir en tres partes: una para la familia, otra para allegados y otra para personas que no tengan para sacrificar a su propio animal.

En total, por el Aid El Kebir, mueren en Melilla más de 5.000 borregos, en su mayoría traídos desde Marruecos, previo paso de controles veterinarios estrictos que detectan cualquier posible enfermedad en el animal.

Cuestan entre 150 y 300 euros y pueden pesar entre 35 y 55 kilos, dependiendo de las necesidades de cada hogar.

Los musulmanes melillenses optan por seguir este ritual en casas de la familia y son muy pocos los que acuden al matadero municipal, que hoy abre sus puertas para que aquellos que lo deseen se puedan llevar su cordero absolutamente limpio.

Sin embargo, pese a la comodidad que ello supone, solamente han sido 76 los borregos que han sido sacrificados en esta instalación, según datos de la consejera de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín.


La clave está en seguir la tradición: que sea el cabeza de familia el que dé muerte al cordero de un corte certero en el cuello y que, posteriormente, todos los miembros de la casa colaboren en su limpieza y preparación.

Hoy se comerán los callos, el hígado y el resto de vísceras, así como la carne con la que se harán pinchitos o tallines, platos típicos elaborados con mucha verdura, acompañados del cuscús.

El té de hierbabuena y las pastas de almendras serán el complemento y ayudarán a la digestión.

También en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde la gran mayoría de sus acogidos son musulmanes, hoy se sirve un menú especial a base de cordero, al igual que en el centro penitenciario.

Aunque sólo la mitad de la población es musulmana, en Melilla la jornada es festiva y las redes sociales se inundan de mensajes de felicitación, independientemente de religiones y creencias.


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