lunes, 30 de enero de 2017

Merkel y May defienden a la población musulmana de sus países

Berlín/Londres,29 enero 2017,larioja.com


Cuando Donald Trump toma una decisión, el mundo está atento. Y cuando una de sus últimas medidas ha tocado la política migratoria, las reacciones también han llegado desde países europeos tradicionalmente aliados de Estados Unidos. En Alemania, que ha recibido a gran cantidad de personas que huyen de la guerra en Siria, la canciller Angela Merkel dijo por boca de su portavoz de Gobierno, Steffen Seibert, que la lucha global contra el terrorismo no esa excusa para las restricciones y «no justifica poner a personas bajo una sospecha generalizada sólo por su origen o su fe».

También desde Reino Unido, con cuya primera ministra se reunió el presidente estadounidense la semana pasada, han llegado las críticas. Theresa May declaró no estar de acuerdo con el polémico decreto e instó a sus ministros de Exteriores e Interior para contactar con sus homólogos estadounidenses y aclarar cómo afectarán las medidas, además de en refugiados y musulmanes, en los nacionales británicos, ya que muchos poseen la doble nacionalidad de algunos de los países vetados. «Es divisorio y equivocado estigmatizar por la nacionalidad», declaró el titular de Exteriores británico, Boris Johnson.

En el mismo sentido se posicionaron los ministros de Exteriores suizo, Didier Burkhalter, y austríaco, Sebastian Kurz, que avisaron de «la mala dirección» en la que va el nuevo mandatario de EEUU porque «el justificado compromiso contra el terrorismo no puede conducir a poner bajo sospecha generalizada a toda una comunidad religiosa y a Estados enteros». También la Comisión Europea advirtió de que «estudiará cualquier potencial consecuencia para los ciudadanos de la Unión».

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